Hasta el fin de semana pasado decidí, y porque la empresa para la que laboro me alentó, al igual que mi novia, a ir a una actividad de un techo para mi país.
Generalmente soy reacio a este tipo de actividades que promueven un cambio porque creo que el cambio esta en uno, no en la bulla, no en mi playera, no en mis fotos haciendo algo por Guatemala.
La actividad estuvo genial, muchas experiencias, muchas cosas por contar y mucha unión entre los mas de 70 voluntarios empresariales que llegaron. La organización fue muy buena, aparte de salir tarde y de la comida con soya, todo un éxito para un lleno de babosadas como yo.
La metodología es sencilla, poner postes, clavar piso, levantar paredes, poner la lamina y listo, usted tiene una casa de emergencia. El problema como cualquier cosa en la vida son los detalles, nadie te dice que te vas a tardar dos horas en hacer un hoyo de 45 cms de diametro por 1.20 mts de profundidad y que con ello te vas a joder las manos para el siguiente hoyo. En los detalles esta lo jodido. Y no es que me este quejando, es que todo en esta vida es asi de sencillo. Tener una familia, darles lo necesario, no gastar de mas, no ser pendejo con tu esposa y listo, usted no fue un hijo de puta. Pero en los detalles vuelve a estar lo esencial.
Si yo, todos los días trabajara como trabaje el fin de semana pasado, otra historia sería… Y no digo que no lo haga. Solo que Quisiera ser tan inteligente como para poder darme cuenta de todo lo que me di cuenta sin tener que pasar por una experiencia de estas de nuevo, no soy ajeno a todo esto de la solidaridad, la responsabilidad social o de la extrema pobreza de mi país. Solo que como muchos, creo que lo olvido por estar ocupado en Netflix, el PlayStation o Twitter.
Tampoco quiero cambiar a mi país fin de semana a fin de semana. No es eso, no es que UTPMP tenga la solución. No es que asi saldremos de pobres todos.
Solo es una opción, muy buena, interesante y noble en la cual creo. Y hace rato que no creía en nada de eso. Se los comente a los organizadores.
En fin, mi casa quedo increíble, la familia con la que compartí me hizo volver a creer en muchas cosas de las que, por vivir solo, a veces no recuerdo.
Mi novia, gran apoyo, me apoyo cuando me queje, cuando tenia frío o cuando ya no quería y me distraía platicando con ella por whatsapp.
En fin, puede que un techo no cambie Guatemala, pero si cambia a los guatemaltecos, y nosotros si que podemos cambiar a este país para mejor. Y mientras hayan personas que estén dispuestas a dar de su tiempo para compartirlo con otros por algo bueno nada esta perdido, todavía hay esperanzas y vale la pena luchar.


