Soy papá.

La familia es un privilegio que nos ha dado Dios para poder realizarnos como personas y el entorno natural “cualquiera que este sea” donde podemos empezar la formación y educación que necesitamos para la vida.

Voy a hablarles hoy sobre mi experiencia respecto a mi familia.

Soy el hijo de un matrimonio feliz, mis papás, aunque no viven en Guatemala estan al tanto de mi y de mi hermana. Hasta los 26 años vivimos juntos pero por razones del destino nos tuvimos que separar y ahora vivo solamente con mi hermana. Ella me cuida, me atiende y yo al mismo tiempo cuido y atiendo de ella. Ella es mi familia.

Ademas de eso soy el padre de un hijo que nunca pudo venir a la tierra porque su mamá decidió abortar. Gracias a Dios no tuve ninguna desición sobre ese tema y lastimosamente no pude impedirlo, nunca me enteré y cuando lo supe ya habian pasado dos meses. Falleció un 20 de julio con 2 meses de vida. Ni siquiera tuvo un entierro digno, el es mi angel protector y se llama Jose Alejandro.

Me parece que es muy importante que se cuide a la familia “diversa y peculiar” como esta sea, y que en vez de producir miedo incite a la vida y a la conservación de la misma.

No es justa la vida, ¡no! no lo es.

No es justo que tenga que estar lejos de mis padres.

No es justo que no pueda tener al hijo que concebimos fruto del amor que nos teniamos.

No lo es.

Pero finalmente así es la vida.

Gracias a Dios podré ir a visitar a mis papás este fin de mayo, y primero Dios me llevaré a mi hermana a Europa a finales del año. Gracias a Dios tengo un angel en el cielo que estoy seguro que me cuida y me protege.

Pero no es justo.

Es la primera vez que me atrevo a hablar del tema, me duele mucho pero “es lo que toca”.

Este post lo escribo ya que muchos me han cuestionado sobre la marcha por la familia y la vida, apoyenla.

No saben lo que daría yo por tener una familia “tradicional” pero mientras me conformo de sobra con la que tengo acá en la tierra y con la que ya forma parte de las estrellas del cielo.