Hay que

Hay que llevarse las cenizas para que no se vuelvan a avivar, hay que mantenernos serenos para no tropezarnos otra vez, para estar con convencimiento que estamos dispuestos a darlo todo si el caso lo amerita, todo. Y esta vez el caso lo amerita. Faltan momentos y falta tiempo, el hogar es donde está el corazón y mi hogar es en ti; en la inmortalidad de tus frases, en los detalles de tu cara, en la rebeldía de tu pelo, en la intensidad de tus besos y en las ganas de que compartamos mañanas en mi cama.